|




|
Pieles
Engrasadas
Se ha de quitar el polvo o posibles manchas
superficiales con un cepillo de pelo blanco. Para mayor limpieza frotar
suavemente la superficie de la bota con un paño húmedo y un poco
de jabón neutro sin llegar a empapar la piel. A continuación dejar secar
a temperatura ambiente y nunca al sol ni con secadores eléctricos. Una
vez secos aplicar "grasa de caballo" con un paño o esponja
limpia extendiendo el producto uniformemente por toda la piel. Así le
dará a sus botas un aspecto natural y la piel estará siempre nutrida y
en perfectas condiciones.
|
Pieles
de Brillo
Se han de seguir los mismos pasos que con las botas
engrasadas pero en vez de utilizar grasa de caballo, hay que aplicar una
crema incolora o del color correspondiente a la piel y terminar cepillando
la bota con un cepillo de cerdas blandas hasta sacar brillo.
|
|